TEMA 4: Características de la oralidad.
Comprensión y expresión oral en L1 y L2
¿Oír o escuchar?
Oír es un proceso pasivo, involuntario y no selectivo. En la audición
intervienen:
• El oído que es el encargado de recoger los sonidos en forma de palabras y
frases que conforman el lenguaje oral.
• El área auditiva primaria que recibe esas sensaciones en el hemisferio
cerebral.
Escuchar es un proceso activo, voluntario y selectivo. En la escucha interviene
el área de Wernicke, centro de la información, que descodifica el mensaje.
La comunicación oral se establece entre dos o más personas, tiene como medio de transmisión el habla y como código un idioma. Cada técnica empleada con el fin de intercambiar las ideas tiene un campo de aplicación muy variado, entre los que figuran: el personal, social, profesional, político o científico, entre otros.
Decálogo del buen oyente. André Coquet
a) Adoptar una actitud activo.
b) Mirar al que habla.
c) Ser objetivo. (Escuchar lo que se está diciendo).
d) Conectar con la onda del orador. (Comprender sus mensajes y su manera de ver las cosas).
e) Descubrir primero la idea principal de eso que se está diciendo.
f) Descubrir los objetivos y propósitos del orador.
g) Valorar el mensaje escuchado.
h) Valorar la intervención del orador.
i) Reaccionar al mensaje.
j) Hablar cuando el orador haya terminado
PLANIFICAR ACTIVIDADES PARA
ENSEÑAR LENGUA ORAL (Marina)
Para planificar las actividades comunicativas es necesario establecer unos objetivos. En primer
lugar, se tendrá que poner el foco en las habilidades pragmáticas y, después, centrarse en los
aspectos formales. Por ello, a la hora de crear actividades, primeramente habrá que programar los
objetivos y, a continuación, componer la actividad basándose en los mismos.
Es conveniente
transformar los objetivos generales en específicos, con el fin de facilitar el hecho de evaluar la
actividad y responder a las necesidades de una situación educativa concreta. Para conseguir que los
objetivos y actividades sean concretos, evaluables y ajustados, es necesario basarse en los
conocimientos y habilidades comunicativas que tenga el alumnado, ya que de esta manera se podrán
ajustar mejor los objetivos específicos a un grupo determinado.
A la hora de conjugar los objetivos, primero se establecerán los objetivos pragmáticos (¿qué decir?),
y, después, se adaptarán los formales (¿cómo decirlo?), teniendo en cuenta las necesidades que se
tengan.
Cuando se emplea la comunicación oral, se dan ambas estructuras aleatoriamente, ya que es
necesario trabajar la comunicación, el uso conceptos…para que se de la lengua oral. Mediante el
empleo de actividades comunicativas, el alumnado hablará, escuchará, comprenderá y producirá,
por lo que su lenguaje tendrá forma, contenidos/significados y una función pragmática.
Tipos de conversación: